DANIEL ESPARZA

El deporte, como la cultura, representan la oportunidad de generar esperanza incluso en los momentos más dramáticos de cualquier sociedad.

Recordamos la importancia histórica que tuvo la pelea entre el estadounidense Joe Luis vs el alemán Max Schmeling, durante la II Guerra Mundial, que propició incluso que el Presidente Roosevelt llamara a Louis para concientizarlo de lo importante que era que se prepara bien y ganara la pelea de revancha.

Por su parte, Schmeling fue fuertemente presionado por el Tercer Reich para asumir que había sido un doble triunfo de la raza aria su primera victoria en Nueva York, cuando sólo era un deportista que deseaba ganar dinero, como reconocería años más tarde en distintas entrevistas.

Los estadounidenses incluso mantuvieron el beisbol, con mujeres, durante la guerra para tratar de mostrar que pronto habría normalidad en el mundo y la Unión Americana.

El retorno del futbol y el boxeo profesional mexicanos pretende precisamente que la nueva realidad sea algo más digerible para la gente que tendrá que volver a las fábricas y los comercios con guantes, tapabocas y mascarillas, entre otras cosas.

Los países de Europa han comenzado a aplicar la misma estrategia para que los ciudadanos se identifiquen con el éxito de sus equipos y sus jugadores, para que eso la anime en medio de tantas tribulaciones.

Recuerdo el triunfo de Alemania en el Mundial de Futbol de 1954, que dio esperanza a una nación que había sido derrotada en la guerra y se encontraba desolada.

El retorno a la nueva realidad no sólo pasa por la salud médica y lo económico, sino también por la salud mental y en eso la cultura y el deporte son el mejor terapeuta social.

Acerca de Daniel Esparza Hernández

Licenciado en Periodismo por la Escuela Nacional de Estudios Profesionales Acatlán (UNAM) . Maestría en Ciencias de la educación y administración de la Educación Superior. 30 años de experiencia en periodismo, radio y TV; comunicación social privada, federal, estatal y municipal