Convertido en una polémica política, el regreso a clases es una bandera de la Secretaría de Educación Pública sin ningún sustento que garantice actividades para ir abatiendo el rezago educativo provocado en los alumnos por la pandemia de #Covid
Alejados de los salones desde hace más de un año, refugiados en las clases tradicionales sólo que vía remota o en la TV, hasta la fecha la máxima institución educativa del país no tiene programas alternos para que las niñas y niños vayan recuperando en otras actividades, los conocimientos que dejaron de captar a través de las vivencias que no pudieran experimentar en la escuela.
Falta la construcción de actividades que permitan a los niños asomarse al conocimiento, no necesariamente a través del maestro, sino por medio de la experimentación, el arte, la cultura e incluso vivencias en su hogar.
En tanto seguimos pensando en la escuela como la gran guardería para nuestros niños, hace falta que la SEP mire más allá y diseñe estrategias como fueron en su tiempo las escuelas rurales de Vasconcelos o el Libro de Texto Gratuito, con López Mateos, para lograr que nuestros niños vayan recuperando el conocimiento que dejaron de percibir durante más de un año sin escuela.
Ese es el verdadero reto.

Acerca de Daniel Esparza Hernández

Licenciado en Periodismo por la Escuela Nacional de Estudios Profesionales Acatlán (UNAM) . Maestría en Ciencias de la educación y administración de la Educación Superior. 30 años de experiencia en periodismo, radio y TV; comunicación social privada, federal, estatal y municipal